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PROCESOS EN LA CONSTRUCCI√ďN DEL TRABAJO DESDE UNA PERSPECTIVA APLICADA Y VISUAL

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PROCESOS EN LA CONSTRUCCI√ďN DEL TRABAJO DESDE UNA PERSPECTIVA APLICADA Y VISUAL

Trabajo de campo. La vida en un campamento de refugiados saharauis.
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La intención de la antropología aplicada, es compartir con otros científicos socialesreflexiones entorno a la intervención de la antropología en paralelo a las investigaciones concretas que se desarrollan en el campo de la antropología.

Es decir una parte es el análisis sobre el problema en el que trabajamos y otra es el papel de la antropología en la aplicación dentro de esos problemas concretos.

Desde los a√Īos 20, la antropolog√≠a aplicada ha estado presente a trav√©s de los antrop√≥logos que viajan a las colonias brit√°nicas y los cuales trabajan para las mismas. En estos momentos la funci√≥n del antrop√≥logo era descubrir el funcionamiento de las sociedades ind√≠genas para ejercer un control sin que fuera muy visible.

Antropología teóricos o prácticos.

En antropología siempre han existido dos ramas separadas, por un lado los teóricos, los antropólogos que trabajaban en nuevas teorías a través de los informes de los antropólogos que realizaban el trabajo de campo, y lo que Carlos propone, es aunar ambas en antropología aplicada, lo que no significa que el antropólogo que trabaja con la sociedad no tenga adquiridos unos conocimientos previos. La antropología aplicada utiliza métodos experimentales que van cambiando dependiendo de lo que se necesite, dependiendo de la experiencia en el campo de trabajo, ya que existe un fin, y este es mejorar la calidad de vida o la resolución de problemas sociales, por ello hay que estar abierto a nuevas propuestas y el hecho de cambiar algo a medida que se avanza en el trabajo no tienen que suponer un quebradero de cabeza, sino que por el contrario, tiene que servir para futuros trabajos, pasa a formar parte de las técnicas de investigación.

Nosotros, los universitarios, tenemos la posibilidad de tratar el problema en cierto aspecto de un modo muy general, ya que lo que podamos aprender no es ni un 10 % de la bibliografía que existe en los distintos campos de la antropología, pero al menos tenemos algunas llaves, sabemos buscar información, textos que puedan sernos de utilidad, y todo este conocimiento es aplicable una vez en el trabajo de campo. Mucha de la bibliografía que hemos utilizado esta relacionada con la antropología visual.

Nuestro trabajo, el cual se centra en el conflicto del Sahara y la sensibilización para dar a conocer la realidad del pueblo saharaui, hemos trabajado dentro de lo que podemos considerar antropología aplicada, desde un marco audiovisual.

Quizá suene pretencioso, pero vamos a intentar relacionar la antropología aplicada con los medios audiovisuales.

Antecedentes a un trabajo de campo.

Por otro lado, las integrantes de este trabajo, comenzaron a informarse, a leer, ha quedar con personas que sabían mas que ellas sobre el tema, ya que consideraron que de este modo, Ana, la que finalmente pudo ir para el Sahara, tendría alguna clave más en el lugar de trabajo.

El compartir con ellos su m√ļsica, el ritual del t√© en la acampada celebrada el pasado mes de marzo en Madrid, en Metropolitano, nos facilit√≥ el trabajo en los campamentos. Por ejemplo, en la manifestaci√≥n que se llevo a cabo frente al muro, muchos de los asistentes ya las conoc√≠an, lo que las ayudo en la realizaci√≥n de entrevistas, quiz√°, sin ese previo contacto con ellos no hubiera sido tan f√°cil, aunque esto, nunca lo sabremos, lo que si sabemos, es que el conocimiento no esta re√Īido con el trabajo pr√°ctico, sino que se complementan. La antropolog√≠a esta relacionada con los valores humanos, por consiguiente una de las caracter√≠sticas primordiales a nuestro entender es la importancia social del antrop√≥logo en los trabajos de campo.

Creemos que no vale con se√Īalar una realidad, sino que hay que involucrarse y conocer cuales son las necesidades que existen desde sus voces. Para lograr esto, es importante no solo hacer entrevistas¬†sino convivir con ellos y aprender observando de esas convivencias, pues es sabido que las respuestas que dan muchas veces no concuerdan con la realidad, hay que observar y leer m√°s all√° de las palabras, pues muchas veces, quiz√° exista un discurso √ļnico, aprendido de memoria, o a lo mejor es que no sabemos enfocar la pregunta, por ello, tenemos que fijarnos en todo lo que sucede, observar los s√≠mbolos, los rituales que se van ejecutando en nuestro entorno. Hay que estar despierto, observando lo que esta ocurriendo, para luego poder interpretarlo. Esta interpretaci√≥n es concebida desde una perspectiva, la interpretaci√≥n tiene que ser puesta en com√ļn como los receptores, informantes o como quiera ustedes denominarlos. De este modo, e intentando comprender sus intereses en el trabajo que has realizado y los tuyos tanto en el trabajo de campo como en elecci√≥n de la sociedad en cuesti√≥n, se puede llegar primero a un conocimiento m√°s o menos real de un proceso social y posteriormente a la creaci√≥n del mismo. Ya que disponer de un conocimiento no basta, sino que hay que darle forma, hay que transformarlo para crear un conocimiento "acad√©mico real".Con acad√©mico real, hacemos referencia a la aplicabilidad de esos conocimientos en una pr√°ctica social diferente a la estudiada.

A veces, se piensa que el antrop√≥logo que trabaja en antropolog√≠a aplicada, puede sufrir desventajas en cuanto a la academia, muchas veces sus investigaciones no se toman en serio, o se infravaloran, actitud, que pensamos va cambiando, o al menos eso anhelamos. Pero lo que es cierto, es que el antrop√≥logo que opta por este m√©todo, cuenta con un amplio abanico de posibilidades para ir dirigiendo el trabajo hacia donde sea m√°s pr√°ctico para la sociedad a trav√©s de t√©cnicas experimentales. Por ejemplo, nosotras, antes de ir para los campamentos pretend√≠amos hacer un documental donde se mostrar la repercusi√≥n audiovisual en las televisiones espa√Īolas del conflicto del Sahara, pero una vez all√≠, nos dimos cuenta que lo que ellos buscaban era que alguien realizar un documental sobre la situaci√≥n pol√≠tica principalmente, y decidimos centrar el documental en este aspecto y el de la cooperaci√≥n.

El antropólogo como…

Consideramos que el trabajo de antrop√≥logo en relaci√≥n a la educaci√≥n es algo que no debe olvidarse, ya que el antrop√≥logo es formador y quien va a formarse, que una de las caracter√≠sticas principales es que el antrop√≥logo vive con los aut√≥ctonos, vive en el mismo lugar donde trabaja, por ello, es tan complicado, porque las estancia, suelen ser como poco de 3 mes para la realizaci√≥n de cualquier proyecto. 3 meses donde el trabajo y el tiempo libre se abrazan, y esto, puede llevarnos a pasar dificultades, ya que por un lado somos cient√≠ficos, pero por otro somos seres humanos con nuestros defectos, con nuestros cambios de humor, en una sociedad que por mucho que intentemos entender, jam√°s llegaremos a comprender como ellos se comprenden a si mismos, pero igual les sucede a ellos, y es aqu√≠, donde el trabajo intercultural se da, hay que hacerse comprender y esta comprensi√≥n tiene que ser mutua. Por ejemplo, nosotros provenimos de una cultura individualista, donde se necesita de nuestro espacio y nuestro tiempo est√°n en boca de la mayor√≠a de las personas que vivimos en occidente. Y de un d√≠a para otro, nos encontramos en el centro de una cultura donde se vive en sociedad, donde el concepto de intimidad no existe porque todos comparten el mismo espacio, a veces, esto, puede hacer que haya rechazos, o malestar y es importante tanto entender como hacer que nos entiendan, desde una comprensi√≥n por nuestra parte hacia ellos. Pero es que nosotros, no somos santos ni extraterrestres, y tenemos al igual que ellos unos valores. Por ejemplo la homosexualidad en la cultura isl√°mica es una enfermedad, algo que esta mal, para nosotras, por ejemplo es algo normal porque hemos sido educados con estos valores desde peque√Īos, al menos en nuestro caso, que no tiene porque ser as√≠ en toda la sociedad espa√Īola, se puede hablar, exponer opiniones, pero no podemos prejuzgarles porque piensen que si te gustan las mujeres estas loca, adem√°s no debemos olvidar que en la Espa√Īa Franquista estaba prohibida y penada con c√°rcel la homosexualidad.

Cada cultura tiene unos valores que no son de ahora, sino que llevan germinando siglos y siglos, y puede que algo no nos parezca bien, o no nos guste, pero es que eso ocurre siempre, siempre hay cosas que te gustan más y cosas que te gustan menos pero nada de ello significa que sea mejor o peor, y la mirada del antropólogo lo que no debería hacer es usar de manera negativa sus prejuicios.

Quizá esto suene a utópico, aunque quien sabe, quizá surja de estas utopías una teoría aplicable a la realidad social, y entonces dejará de ser utópico, para ser real.

Trabajo de campo. La vida en un campamento de refugiados saharauis.

Hace unas horas aterrizamos en Tinduf, llegamos a nuestra Haima a las 4 de la ma√Īana. La Haima la compartimos cuatro de las cooperantes que all√≠ se encontraban. El grupo de doce fue dividido entre 3 HAIMAS, cada grupo de cuatro cooperantes habitaban con una familia dentro de sus casa, estas casas est√°n divididas en estancias de adobe y una haima de tela, estas haimas las usan para casi todo, sobre todo cuando el sol no es demasiado fuerte, es decir entre la 1 de la tarde y las 5 de la tarde, y la vida familiar transcurre en esta.

Hoy, todo esta resultado mucho mas ca√≥tico, los ni√Īos que gritan, las visit√°is que no dejan de entrar, el sonido, la musicalidad de las palabras √°rabes se difuminan en el alboroto del silencio. Un silencio que se despierta al son del viento.

El calor quema sin llegar a abrasarnos. Los ni√Īos r√≠en y juegan entre mesas de pl√°stico y alfombras azules. Nos observan, miran lo que acontece a su alrededor y leen por encima del hombro las palabras que vamos esculpiendo en nuestros cuadernos mientras la arena nos golpea sin saber muy bien por que o de donde viene.

La wilaya se divide en darías, y cada daira a su vez en barrios.

Los ni√Īos siguen mirando en un lenguaje desconocido mientras nos ofrecen sus mejores cosas y nos contemplan menos perplejos que los ojos que traemos puestos.

Somos los otros, los desconocidos, los objetos de estudio por una sociedad que esta más que de sobra acostumbra a recibir a visitantes extranjeros, a pesar de ello, nos reclaman la atención, somos como los coches de choque en las fiestas de los pueblos, que por mucha fiesta, siempre estarán rodeados de seres que buscan, aunque sea por un breve periodo de tiempo salir de la monotonía de la cotidianidad.

Por otro lado, e imagino que todas estas preguntas que me vienen a la cabeza y me desajustan de cerebro, cuestiones, que no logro entender, podré responder al finalizar mi estancia en este lugar

Les hemos tra√≠do regalos, juegos, globos para hacer formas de animales, chocolate para hacer etc., quiz√° podr√≠a pensar que ha sido una mala idea, que les vamos a dar cosas que no tiene, que jam√°s han disfrutado, comida que no pueden llevarse a la boca porque en los campamentos ni si quiera existe, globos que se acabaran y cuando esto ocurra vete a saber si ser√° posible enviarles m√°s‚Ķ todo esto, son preguntas que me hago, y dudo de si he hecho bien tray√©ndoles cosas o no. Pero creo es prepotente pensar de este modo, ya que la mayor√≠a de estos ni√Īos conocen no solo lo que he tra√≠do, sino muchas mas cosas ya que todos ellos pasan las vacaciones de verano en Espa√Īa, con familias que los acogen, disfrutando de estas durante 5 a√Īos, a partir de los 12 ya no pueden ir m√°s. Creo, que en cierta medida, esperan que los cooperantes que vamos para all√°, al menos les llevemos uno trocito de eso que anhelan, porque son ni√Īos y tiene ganas de jugar, de entretenerse.

El segundo d√≠a, estuvimos visitando al alcalde de la Wiliya y al consejo de mujeres de la misma, pero antes de proseguir me gustar√≠a explicar como se organizan los campamentos: los campamentos se componen de Dairas, existen cuatro Dairas, estas a su vez se encuentran subdividida en 4 Wilayas, las cuales se dividen en 4 barrios. Hay un total de 4 Wilayas, el Aaiun, Dahjla, Smara, y el Auser, aunque hay que destacar el internado para j√≥venes que cursan el bachillerato ‚ÄúEl 12 de octubre‚ÄĚ, que se ubica en medio del camino entre el Aaiun y Dahjla y ‚ÄúEl 9 de junio‚ÄĚ, escuela de mujeres donde aprenden formaci√≥n profesional de profesora de √°rabe y espa√Īol y otras muchas asignaturas.

El 27 de febrero, puede ser considerado ya como otra Wilaya, aunque no nació con este propósito. En sus inicios no era más que una escuela cerca de Rabuni, el centro político de los campamentos, lugar en el que se encuentra la Televisión, el Archivo, la Radio, los dos protocolos más importantes de los campamentos. En uno de ellos se aloja a los cooperantes y el otro es solo de uso oficial, y lugar de celebraciones de comidas políticas o con personalidades importantes.

Cada barrio tiene un representante, estos son elegidos por los habitantes de los mismos. Estos representantes pasan a formar parte del consejo. Estos consejos tratan los problema de los barrios, y se re√ļnen con los alcaldes para intentar dar respuesta a estos alterc√°ndoos, la mayor parte de estos tiene que ver con la falta de comida, ya que seg√ļn pudimos saber nunca llega toda la comida que en teor√≠a deber√≠an recibir, en cada env√≠o siempre falta alg√ļn alimento de necesidades b√°sica alimentar√≠as. Seg√ļn nos dijeron, llevan un mes sin recibir levadura lo que esto significa, sin levadura, y solo con la harina no pueden hacer pan, comida base en las dietas del pueblo saharaui.

El calor y la arena se nos pega a todo lados. El calor es asfixiante y arena se pega en el cuerpo como si fuera una suela de zapato.

El calor aumenta por momentos, nos ciega, no podemos ver nada porque la tierra y el horizonte se disuelven entre las mantas de la noche. Es un color seco que nos asfixia. Que nos llega hasta la garganta, no podemos casi ni respirar aunque dentro de las Haimas el calor disminuye. De una a seis de la tarde se recomienda no salir ya que tanto calor es peligroso hasta para todos los habitantes de los campamentos.

Hemos visitado un colegio al que fuimos con la t√≠a de Majfud, el hijo mayor que tiene diez a√Īos y habla perfectamente espa√Īol, es el hijo de la hermana de Agaila, la chica que nos deja su casa, y acaba de tener un bebe de cuatro meses.

En el colegio los ni√Īos nos hacen compa√Ī√≠a mientras nos observan, miran nuestros ojos mientras nuestros cuerpos parecen clavados al suelo de la escuela.

El escuela esta compuesta por mesas, sillas y una enorme pizarra. Tambi√©n hay p√≥ster colgados por las paredes. Todos los ni√Īos tienen sus libros.

Las clases se dividen por niveles, primero, segundo, tercero, cuarto y quinto. Lo que es primaria, y luego pasan a lo que ser√≠a aqu√≠ la Eso pero que en los campamentos se sigue denominando secundario o bachillerato, Como hace 5 a√Īos en Espa√Īa.

Tambi√©n dan clase de espa√Īol, aunque el nivel de esta, por lo que pudimos observar es muy bajo en comparaci√≥n al nivel de espa√Īol que tienen los ni√Īos aqu√≠.

Regresamos a la casa, y camino de ella veíamos los pesebres de las cabras, cabras que se alimentaban hasta de plástico. Cabras famélicas.

Por otro lado cabe hacer destacar que Agalia vivía en casa de sus padres que era la casa que estaba mas cerca y Saleka, la hermana en la de enfrente, aunque ella vivía cuatro días en “El 9 de junio“ donde se preparaba para ser profesora de árabe y estaba internada de sábado a miércoles. Y los miércoles regresaba al Aaiun, aunque también vivía con los abuelos, ya que sus respectivos maridos no estaban allí.

Cambios que se producen en lo cotidiano importancia pol√≠tica dentro de los proyectos de cooperaci√≥n al desarrollo. Implicaci√≥n y papel pol√≠tico de las universidades madrile√Īas como mediadoras en el conflicto del Sahara.

Para analizar estos aspectos, me voy a centrar en la manifestaci√≥n pac√≠fica que se lleva a cabo todos los a√Īos frente al muro de la verg√ľenza para reclamar la destrucci√≥n del mismo. El a√Īo pasado, estallo una mina y dos chicos resultaron heridos perdiendo parte de sus miembros.

Es importante destacar la visualizaci√≥n de los extranjeros, personas que hab√≠an venido exclusivamente para la manifestaci√≥n, y muchas otras, cooperantes en los campos de refugiados. Me gustar√≠a se√Īalar el papel de los cooperantes americanos, los cuales llevan viviendo a los campamentos desde hace ya 4 a√Īos, y cabe destacar el dominio de la lengua Hassania, la lengua que hablan todos los saharauis. Estos profesores de ingl√©s pasan ocho meses en los campamentos divididos en dos estancias de cuatro meses. De octubre a diciembre, y de finales de marzo a junio.

Se√Īalo su actuaci√≥n por la pronta asimilaci√≥n de la cultura saharaui, las mujeres, vest√≠an con el traje t√≠pico, la melfa, y si uno no se fijaba bien, pod√≠as llegar a confundirlas con aut√©nticas saharauis. En la manifestaci√≥n, se encontraban todos ellos all√≠, reclamando la libertad del Sahara, aunque parece, que nadie escucha, y tras 35 a√Īos de exilio y 19 a√Īos de alto al fuego, el mundo entero se ha olvidado de ellos, y parece, que el ritmo de la historia nos conducir√° a un agujero negro. Los saharauis, comienzan a comparar su historia a la de los palestinos, pero no es este el tema que trato, as√≠ que solamente lo se√Īalo, como un fosforescente en medio de una carretera sin luces.

NOTAS DEL TRABAJO DE CAMPO DURANTE LA MANIFESTACION.

El d√≠a dos de abril, fue la manifestaci√≥n delante del muro de la verg√ľenza. Fuimos en el todo terreno que ha cedido la UAM para el desarrollo del voluntariado √≠nter universitario que m√°s adelante trataremos. √ćbamos en el coche, con MAHUFUD, el coordinador del programa en los campamentos de refugiados, √©l nos iba ense√Īando los himnos, las consignas a vitorear una vez lleg√°ramos a la manifestaci√≥n.

Los camiones cargados de gente nos adelantaban o les adelant√°bamos para volver a esperarnos en otro punto del camino. Cada unos cuantos kil√≥metros se paraba para que nadie se perdiera en medio del desierto, las distancias son enormes, y de los campamentos a la zona m√°s cercana del muro hay unos 150 kil√≥metros atravesando desierto, sin m√°s referencias que el sol y la arena. Un desierto de arena en el que las huellas de los coches pueden desaparecer si el siroco sopla, el siroco es un viento cargado de arena, un viento que hace da√Īo, que ciega, un viento que hiere, es un viento caliente, un viento amarillo. Un viento que nos recuerda que estas no son sus tierras, un viento que mueve las minas, que borra las huellas.

El día del muro los elementos se aliaron a nuestro lado, y el aire a pesar de ser caliente, no trajo el viento del desierto.

Alrededor de las 11 de la ma√Īana llegamos al lugar donde iba a desarrollarse la manifestaci√≥n, pero este a√Īo la hab√≠an alejado del muro, se encontraba a unos dos kil√≥metros de distancia, y las medidas de seguridad por parte del frente POLISARIO, representantes de la totalidad del pueblo saharaui, ya que no quer√≠an que volviera acontecer lo que sucedi√≥ el a√Īo anterior, donde los manifestantes alterados corrieron direcci√≥n al muro y dos de ellos resultaron heridos. A pesar de las medidas, hubo j√≥venes que salieron disparados contra el muro, pero nos encontramos cercados por los organizadores que nos empujaron a las posiciones de partidas.

Est√°bamos todos excitados, pues los saharauis comienzan a estar cansados, y quieren volver a sus tierras, llevan oyendo hablar de ellas desde antes de su nacimiento y a√ļn no han podido si quiera olerlas, existe una parte del Sahara que esta liberado, pero este lugar es la zona m√°s pobre de lo que son sus bastos territorios, territorios que seg√ļn cuentan las historias de los grandes ancianos ten√≠an lagos y √°rboles, sin contar toda la riqueza del oc√©ano que ba√Īaba sus costas.

Los humores estaban alterados, y los corazones lat√≠an todos con tanta fuerza que la tierra se mov√≠a bajo nuestros pies. Ciclistas, venidos de Espa√Īa, familias enteras de saharauis se posicionaban delante de la manifestaci√≥n, familias enteras desde el abuelo hasta los nietos. El calor iba aumentaba de manera proporcional a la elevaci√≥n del sol. Un calor asfixiante, seco, un calor al que cuesta acostumbrarse porque la boca pasa a ser papel para limar.

El ambiente que se respiraba era de rabia, una rabia contenida que quemaba, quemaba y hacia yagas por los a√Īos de exilio en un lugar abrasado, por las llamas del sol. Un lugar m√°gico en los despuntes del sol y durante la ca√≠da de la tarde al tiempo que aterrador en las interminables horas de la d√≠a.

Por otro lado cabe se√Īalar la posici√≥n de muchos de los j√≥venes, los cuales se a√ļnan en el UJSARIO, Uni√≥n de J√≥venes del Frente POLISARIO. Muchos de ellos agotados por la vacuidad del tiempo, reclaman ya, sus derecho a la libertad, a ser un pa√≠s, a ser una naci√≥n. Palabras que dar√© por entendidas en el desarrollo de este trabajo.

Estos j√≥venes, aunque tambi√©n forman parte del Frente POLISARIO, no est√°n de acuerdo con algunas de las posturas que defiende la c√ļpula de los pol√≠ticos del Frente POLISARIO.

Muchos de ellos, que no son todos, igual pasa con los militares de a pie, abogan por una vuelta a las armas ya que consideran que les están tomando el pelo tanto las Organizaciones Internacionales como la MINURSO (Misión Internacional de las Naciones Unidas por el Referéndum del Sahara Occidental), como el consejo de seguridad, que no llega a posicionarse a pesar de todas las resoluciones y la aprobación para llevar a cabo un referéndum y dar por fin concluido el proceso de descolonización.

El discurso pol√≠tico del Frente POLISARIO defiende la v√≠a pacifica, aunque tenemos que tener en cuenta las √ļltimas declaraciones del Representante de la RASD en Madrid, Bucharay, hechas al peri√≥dico espa√Īol El Mundo el pasado 11-13 de abril, donde dec√≠a que si Espa√Īa apoya la autonom√≠a del Sahara Occidental a Marruecos, no les quedar√° m√°s remedio que ir a las armas.

Los pol√≠ticos manifiestan su inter√©s por un conocimiento m√°s profundo del conflicto, al tiempo que son muy correctos para con las ONG¬īS y los proyectos de cooperaci√≥n al desarrollo que trabajan en los campamentos. Proyectos que tambi√©n pudimos saber apoyan y reciben aunque sean conscientes de la inutilidad de los mismos porque es la √ļnica manera de permitir entrar dinero a los campamentos. Este discurso se desarma, cae al suelo como una bomba cuando hablamos con las asociaciones de la Brigada Sumud la cual est√° compuesta por j√≥venes saharauis, j√≥venes que en su mayor√≠a cuentan con formaci√≥n universitaria. Muchos de ellos se quejan de la poca sensibilizaci√≥n que hacen estas Organizaciones para la ayuda de una resoluci√≥n pol√≠tica al problema. Para la mayor√≠a de los saharauis, antes que ayuda de otro tipo lo que se necesita es dar a conocer el problema y la situaci√≥n en la que viven las personas de los campamentos y que se llegue r√°pido a una resoluci√≥n pol√≠tico- pac√≠fica del conflicto.

Nosotros, hemos venido solamente un mes, pero el objetivo del proyecto nuestro es de sensibilizaci√≥n del problema saharaui, centr√°ndose el mismo programa en la realidad pol√≠tica de la RASD. Es cierto que en un mes apenas da tiempo a conocer si quiera un 5% de la realidad del conflicto, pero al menos tenemos una idea algo m√°s clara de esta realidad, y algunas de las necesidades reales en los campamentos, ya que vivir con una familia a dem√°s de ense√Īarte hacer henna y t√©, observas las necesidades que tienen, porque t√ļ, durante ese periodo de tiempo tambi√©n las vas a padecerlas, pero esto lo analizaremos posteriormente, cuando tratemos el papel del antrop√≥logo en los proyectos de cooperaci√≥n y las t√©cnicas aplicables de la antropolog√≠a visual en los proyectos mismos.

El papel del antropólogo en los proyectos de cooperación

Otra de las visitas que realizamos fue a un centro donde se encontraban diferentes ONG¬īS , la escuela de educaci√≥n especial, la escuela o el taller de cuero y cer√°mica‚Ķ la de costura y la sala de m√ļsica en la que expon√≠an pinturas.

Por otro lado cabe destacar la desorganizaci√≥n de las ONG¬īS pues a pesar de encontrarse todas ellas a menos de 10 metros de distancia no conocen los proyectos que gestionan las otras ONG¬īS. Seg√ļn supimos, las ONG¬īS no tienen en cuenta a las personas. Es como lo del taller de¬†cer√°mica, para que hacer un taller de cer√°mica subvencionado durante dos semanas por la Comunidad de Valencia y que una vez finalice, las mujeres que han recibido el curso, no podr√°n hacer nada, pues la cer√°mica no se encuentra en las tierras del Sahara y tiene que ser importada, luego coc√≠an las piezas en un horno de cer√°mica cuando podr√≠a haberlas ense√Īado la cocci√≥n bajo la arena.

En protocolo, estuve hablando con distintos cooperantes, y la mayor√≠a coincid√≠an en el nefasto papel y las irregularidades que se llevaban a cabo en las ONG¬īS se llevaban mucho dinero de la subvenciones otorgadas por las Comunidades aut√≥nomas y entidades privadas, se quedan mas del 50 % de las mismas, y muchas de ellas, ni siquiera analizan los problemas reales de los campamentos, sino que proponen proyectos sin conocer la necesidades b√°sicas. Por ejemplo la canalizaci√≥n de aguas, ya que los acu√≠feros que sirven para recoger el agua de los pozos de los campamentos, est√°n contaminadas, pero tambi√©n el agua que beben, sin embargo, durante el mes que hemos estado no hemos tenido noticias de que se est√©n realizado proyectos con relaci√≥n a este problema.

Cabe preguntarse también qué papel juega el ACNUR, porque le da dinero a ONG en vez de al pueblo Saharaui para que ellos puedan llevar a cabo su trabajo e invertirlo en lo es necesario.

Adem√°s debemos tener en cuenta que les est√°n ense√Īando a depender del dinero.

Cuando llegamos, nos dijeron que aqu√≠ nadie cobraba, pero una vez aqu√≠, nos enteramos que tanto los profesores saharauis, como el personal de protocolo, o de hospitales, cobran dinero, ese dinero lo da una ONG y de nuevo me pregunto ¬Ņque suceder√° cuando no puedan pagarlos? ¬ŅPor que crearles unas necesidades? No ser√≠a m√°s interesante darles comidas, pues est√°n acostumbrados a pasar √©pocas de escasez de alimentos. Pero no a tener dinero y que luego se lo quiten, aunque es verdad que todo trabajo tiene una compensaci√≥n, y es necesario que esta se de, pero hasta cuando?. Hay muchas contradicciones en el mundo de la cooperaci√≥n aunque al mismo tiempo, son ellas las que en cierto sentido mantienen a estos campamentos, ya que es una manera de invertir en el pa√≠s, a pesar de todo lo que se queda por el camino. Se habla a veces de una nueva colonizaci√≥n, la colonizaci√≥n a trav√©s de los campamentos de refugiados. Adem√°s tenemos que tener en cuenta que casi todas las fundaciones que apoyan o subvencionan estas ayudas a proyectos, son partes de empresas privas y todas ellas buscan unas ganancias.

Luego conocimos tambi√©n asociaciones que se subvencionan a si mismas para lograr un sacar adelante el proyecto. Estas asociaciones vienen a trabajar normalmente en campa√Īas de formaci√≥n.

Critica al papel de la ONU en el Conflicto del Sahara Occidental

Antes de comenzar analizar el papel de las ONG¬īs las cuales est√°n siendo tratadas a lo largo de los diferentes apartados que conforman el trabajo, quiero analizar brevemente el papel de la ONU y las Instituciones internacionales que te√≥ricamente deber√≠an estar velando por los derechos humanos del pueblo saharaui en la zona tanto ocupada como en la liberada y en los campamentos de refugiados, donde pudimos saber a trav√©s de la Luna Roja, el recibo de ayuda alimentar√≠a y la escasez de esta.

Es sabido por la sociedad internacional que los Derechos Humanos en la zona ocupada no se están respetando, y la carta de Naciones Unidas, en su capitulo 7 ARREGLO PACIFICO DE CONTROVERSIAS, en el artículo 43: Todos los miembros de las Naciones Unidas con el fin de contribuir al mantenimiento de la paz y la seguridad Internacional se comprometen a poner a disposición del Consejo de Seguridad, cuando este lo solicite y de conformidad con el convenio especial, las fuerzas armadas, la ayuda y las facilidades incluso el derecho de paso que sean necesarios para el propósito de mantener la paz y la seguridad Internacional.

A finales de pasado mes de Marzo, Christopher Ross, el nuevo enviado de la ONU ara mediar en le conflicto, estuvo reunido con las partes, me gustaría, y será a finales del mes de abril cuando el Consejo de Seguridad de alguna respuesta a la ampliación de la MINURSO. Cabe destacar también el Capitulo XI declaración relativa a territorios no autónomos, donde se recomienda para crear un mecanismo de supervisión de los derechos humanos.

Espa√Īa, como seguramente repita a lo largo de este trabajo, en 1975 cedi√≥ el Sahara a Marruecos y Mauritania, este acuerdo no es reconocido por ning√ļn miembro de las Naciones Unidas, y ning√ļn pa√≠s reconoce el Sahara Occidental como territorio de Marruecos, m√°s es este pa√≠s quien explota los recursos naturales del Sahara Occidental. Por otro lado me gustar√≠a se√Īalar el discurso de Felipe Gonz√°lez en 1976 en las primeras visitas oficiales a los campamentos de refugiados, y como apoyaba la ejecuci√≥n del refer√©ndum, una vez Espa√Īa fuera una Espa√Īa democr√°tica. Esta lleg√≥, pero nunca se realiz√≥ el prometido Refer√©ndum, y a√ļn siguen esperando.

La antropología visual dentro de la antropología al desarrollo. Primas y hermanas.

La imagen antropológica se construye a partir de métodos de observación, descripción y análisis; para ello, empleamos instrumentos técnicos y conceptuales que configuran y vuelven a reconfigurar una manera de ver el mundo, y es esto lo que hace necesaria una nueva forma de entender el mundo, un concepto de mirar, mirar más allá de los objetos, de los espacios y el tiempo.

La construcci√≥n de la mirada esta relacionada con la representaci√≥n visual de la realidad social y cultural. Es aqu√≠, donde aparece el cine etnogr√°fico, esta forma de expresarse, hace alusi√≥n a la descripci√≥n audiovisual de las formas de vida, de pensar de sentir, de actuar, de organizarse que podemos contemplar en las sociedades donde habitan los seres humanos. La mirada, la vamos construyendo progresivamente. Ver, no es una actividad pasiva, al igual que sucede con la antropolog√≠a. La antropolog√≠a no es una ciencia como la historia, sino que es una ciencia vida que va evolucionando, de ah√≠ la importancia de la aplicaci√≥n de los conceptos te√≥ricos. Es por ello, que cabe se√Īalar la importancia de la c√°mara como un nuevo m√©todo para obtener, comprender, analizar y regenerar nuevos conocimientos te√≥ricos. Un conocimiento, que por un lado nacer√° en el trabajo de campo, donde trabaja el antrop√≥logo, pero no solo est√° √©l, sino que existe el pueblo receptor, las personas que lo aceptan para llevar a cabo su trabajo. ¬Ņ Qu√© piensan ellos de todo esto?, y el antrop√≥logo acepta lo que ellos piensan, entonces se comienza a construir un conocimiento cimentado en la originalidad de su realizaci√≥n y su capacidad de an√°lisis. Un conocimiento que nace de todos los que conviven en el lugar, incluyendo al antrop√≥logo y a su equipo de trabajo, un conocimiento que es para todos, ( ellos y nosotros) cada uno tiene unos objetivos pero estos pueden aunarse en un proyecto com√ļn aunque posteriormente el empleo del mismo sea diferente para el antrop√≥logo que para la sociedad.

Por otro lado y siguiendo las directrices de Asch, la antropolog√≠a visual debe ser observacional, participativa y anal√≠tica para con la propia disciplina. Al tiempo que el documental etnogr√°fico, y aqu√≠ cabe se√Īalar nuestro Documental,¬†Sahara Occidental, un pueblo sin presente,¬†un documental tanto nuestro como de ellos, ya que est√° lleva a cabo de la puesta en com√ļn de ideas y del respeto a lo que ellos consideran relevante. Este documental esta realizado con la idea de ser mostrado tanto en la sociedad occidental, en especial la espa√Īola. Y la sociedad saharaui, el p√ļblico al que nos referimos son personas comprendidas entre 10 y 100 a√Īos. Sabemos que falta subtitularlo a la lengua hassan√≠a.

En este trabajo, hemos tenido en cuenta sus intereses y los nuestros, y como ambos pod√≠an respirar bajo la misma haima, es decir bajo la subvenci√≥n de los responsables del proyecto las Universidades de Madrid, quienes son los patrocinadores del proyecto. Un proyecto que lleva la palabra sensibilizaci√≥n de los estudiantes universitarios madrile√Īos.

Este documental, no narra la vida y las actividades de los cooperantes en los campamentos de refugiados, sino que intenta mostrar la realidad que la mirada, las anotaciones de las personas con las que nos hemos encontrado nos han ido se√Īalando. Fuera de c√°mara, Mulay Med√≠, nos ha ido marcando los caminos que su pueblo, le interesa sean mostrados, aunque eso no nos ha impedido mostrar otros lugares que para los saharuis, quedar√≠an relegados, como es la posici√≥n de la mujer en referencia a su condici√≥n de mujer. Es por ello, que queremos remarcar en este punto, el arma de doble filo que puede ser la antropolog√≠a visual, ya que podemos caer en el error de dar una visi√≥n estereotipada de la realidad social. De ah√≠ la importancia de trabajar en conjunto, el antrop√≥logo- cineasta- la comunidad anfitriona- los patrocinadores del proyecto.

No debemos dejar que los estereotipos precedentes del colonialismo sean reforzados, de ahí la relación entre la antropología y los medios audiovisuales.

Rouch dice, ‚Äú me convert√≠ en cineasta cuando comprend√≠ que se necesitaba una c√°mara para hacer el trabajo de investigaci√≥n. El medio f√≠lmico es el √ļnico medio que nos permite mostrar a la comunidad como les vemos.

Adem√°s, las ciencias sociales son subjetivas desde el momento en el que la presencia del investigador se hace necesaria para desarrollar el trabajo de campo.

Cuando se realiza un documental etnogr√°fico, se debe tener en cuenta, o al menos eso es lo que consideramos nosotras, al p√ļblico al cual va referido, como dijimos en p√°rrafos anteriores.

Una de las diferencias y por lo que muchos te√≥ricos no quieren aceptar la antropolog√≠a visual mas que como una herramienta, es porque el p√ļblico puede ser muy amplio, y no es necesariamente docente.

Es por ello, que para nosotras, el documental tiene que ser un trabajo ya no solo práctico, sino aplicable, y es esto, lo que hemos intentado llevar a cabo con la realización del documental. Es un documental de sensibilización para con el pueblo saharaui, intentando que hablen sus voces y no las nuestras.

El papel del antropólogo visual- sensaciones de un trabajo de campo.

Tras poner las experiencias en com√ļn con Mar√≠a, hemos decidido que este texto del cuaderno de notas del Sahara, expresa sensaciones que pueden nacer en las distintas experiencias de los antrop√≥logos, pues son los prejuicios, los miedos, las inseguridades que les surgen como hombres que son. De los cuales habla Hans Georg Gadamer, ¬ę¬†Les grandes lignes d'une th√©orie de l'exp√©rience herm√©neutique¬†¬Ľ, , tambi√©n encontramos la experiencia de Paul Rabinow, ¬ę¬†Ali, un √©tranger de l'int√©rieur¬†¬Ľ, y lo mismo que en Hijos de las nubes donde Sophie Caratini expone su experiencia con los Ergibat, los n√≥madas de los que provienen los saharauis.

Vamos a tomar el papel del antrop√≥logo dentro de un proyecto √≠nter universitario de sensibilizaci√≥n donde cada universidad madrile√Īa queda representada por estos representantes de las universidades. Cada universidad cuenta con dos representantes. Lo que se podr√≠a traducir que la posici√≥n pol√≠tica y social de estos j√≥venes es la representaci√≥n pol√≠tica y social de las universidades con lo que ello implica. ¬Ņ Qu√© implicaciones pueden tener se preguntaran? Si estos j√≥venes se asocian, no se estar√≠an asociando solo ellos, sino que estar√≠a llevando a cabos proyectos apoyados por las universidades madrile√Īas ya que han sido ellas las que los han enviado, lo mismo pasar√≠a con el gobierno de la Comunidad de Madrid ya que ha sido esta comunidad la que subvenciona esta iniciativa.

Por consiguiente si estos estudiantes deciden seguir luchando por la causa del pueblo saharaui, podr√≠amos asentar que tanto la Comunidad de Madrid como las Universidades P√ļblicas Madrile√Īas, apoyar√≠an los proyectos que surgieran desde esta asociaci√≥n.

En un mes, hemos vivido muchas experiencias y todas estas han estado acompa√Īadas de sensaciones distintas. Creo que es muy dif√≠cil ir asimilando todos los acontecimientos. Todo se mueve por dentro, las mujeres te acogen y se celebran fiestas en tu haima, fiestas donde las palabras en hassania se funden con las canciones en espa√Īol, y aunque algunas de las mujeres no hablen espa√Īol, somos capaces de comprendernos, de entender nuestros cuerpos bajo la danza. Las palmas golpean las mesas de pl√°stico y cantan canciones que transportan a los cuerpos a otras dimensiones, lugares alejados de este desierto seco, un lugar donde uno se observa frente a unas aguas azul oscuro, mientras las olas traen a la tierra la espuma del t√© que galopa en las crestas blancas. En esos instantes, nos sent√≠amos libres, est√°bamos encerradas en medio de un campamento de refugiado con 6 mujeres saharauis y cuatro espa√Īolas, en un espacio de 5 por 20 metros cuadrados, en la casa de Agalia, y nos sent√≠amos libres, m√°s all√° del muro de la verg√ľenza. Las sonrisas ca√≠an a la moqueta azul para elevarse de nuevo en el aire. Mientras el resto de las casas estaban ya apagadas. El campamento dorm√≠a mientras un grupo de mujeres se re√≠a de la vida. Saleka se viste con la ropa tradicional del hombre saharaui y empieza a bailar con Minuta. Estas fiestas son solo para mujeres, pero es que ellas, saben como hacer para vivir sin sus maridos, sin sus hermanos, est√°n acostumbradas a caminar hacia adelante a pesar de las adversidades. Fueron las mujeres, las que tras el exilio tuvieron que levantar los campamentos ya que sus maridos, sus hermanos, sus padres se encontraban en el frente luchando contra Marruecos y Mauritania y solo estaban ellas. Aun, en la actualidad a pesar de que est√°n en un alto al fuego que se extiende como un chicle de 6935 minutos, los militares, es decir una gran parte de la sociedad, continua en sus puestos al acecho de un posible ataque, vigilando que no salten el muro para sembrar minas antipersonas y antitanques.

Y siguen siendo ellas las que organizan la vida en los campamentos, pues seg√ļn supimos, los consejos que se re√ļnen con el alcalde, est√°n formados por un 95 % de mujeres. Aunque tambi√©n nos llamo la atenci√≥n que sea casi siempre un hombre.

Nosotras, como representantes de la universidad, pero sobre todo como personas, personas que tienen que aprender a convivir, a respetar una sociedad que es m√°s que generosa para con los extranjeros, te dan todo lo que tienen, y aunque a veces no entiendan por que te cambia el humor, saben, que es un proceso de adaptaci√≥n por nuestra parte y entonces, te ayudan, te abrazan entre sus miradas y te llevan a su haima, ¬Ņ donde mejor que dar ese paso de transformaci√≥n que entre los tuyos? Porque ya desde el primer d√≠a √©ramos parte de la familia, y no solo de palabra, sino tambi√©n en acciones, cada d√≠a era una demostraci√≥n de afecto. Un afecto que rompe barreras, un afecto que te llevaba al fondo de sus corazones, unos corazones donde la rabia, la paciencia, la esperanza se reflejaban en los espejismos del desierto como espuelas preparadas para cabalgar al fin de los confines con tal de volver a sus hogares, con solo imaginar la posibilidad de volver a un Sahara Libre. Su Sahara, un Sahara que como antes dije, no es solo desierto.

A veces, sucede que las relaciones se estiran y se deshinchan como globos de chicle que no dejamos de masticar. Nos empeque√Īecemos para volver a convertirnos en goma de mascar. El universo en este lugar exiliado del mundo hace da√Īo, duele cuando el viento trae el recuerdo de un lugar alejado, el viento sopla tr√©mulo contra las paredes y la cuerda es azotada en la puerta. El l√°tigo suena en los fam√©licos huelguistas de hambre al otro lado del muro, prisioneros bajo el yugo de las c√°rceles marroqu√≠es, y NO da igual que la Asociaci√≥n AFAPREDESA nos muestre las fotos de los j√≥venes prisioneros que lo √ļnico que han hecho es levantar la voz y pedir un Sahara libre. Y es que la censura en los territorios ocupados es tal, que hasta los fot√≥grafos espa√Īoles que no quieren quedarse solo en el discurso pol√≠tico de los que son Pro-marroqu√≠es, son detenidos, como le paso al fot√≥grafo Andoni Lubaki, www.lubaki.com, fue detenido en dos ocasiones por las autoridades marroqu√≠es, si, Andoni fue detenido en suelo espa√Īol, pues Espa√Īa sigue siendo la potencia administradora. A pesar de las denuncias ante la ONU, por la violaci√≥n de los derechos humanos, la situaci√≥n no cambia y los saharauis que son detenidos son torturados, flageados, y humillados.

Para terminar, decir que la MINURSO ha sido ampliada un a√Īo m√°s, y durante este a√Īo, como todo el mundo se ha dado cuenta, hasta los propios saharauis que comienzan a desesperar por ese NO regreso a sus hogares, la MINURSO ( Misi√≥n Internacional de Naciones Unidas por un REFERENDUM del Sahara Occidental), tendr√° que velar por los derechos de los saharauis, aunque esto, queda por verse.

Una nueva forma de hacer antropolog√≠a: APLICADA Y VISUAL. Dos Ciencias en Una. Caso pr√°ctico: Documental ‚ÄúSahara Occidental.¬†Un pueblo sin presente.‚ÄĚ

‚Äú That is, that you ask the audience to have confidence in the evidence, to say the audience: this is taht I saw. I didn¬īt fake it, this is what happened. I didn¬īt change anyone¬īs behaivor I looked at what happened with my subjective eye and this is what I believe took place‚ÄĚ ( MacDonald and Cousins).

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Terminamos

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