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LA COMPETENCIA EMOCIONAL

LA COMPETENCIA EMOCIONAL

Las competencias emocionales permiten la identificación y respuesta constructiva ante las emociones propias y las de los demás.
LA COMPETENCIA EMOCIONAL

Un ejemplo pertinente es reconocer los propios sentimientos y tener empatía, es decir, compartir las emociones de otros. La empatía nos conecta emocionalmente con las otras personas y nos motiva a actuar a favor del bien común.” (Ministerio de Educación, 2006)

Según Chaux (s.f) las competencias ciudadanas son los conocimientos y habilidades que permiten que el ciudadano actúe de manera constructiva en la sociedad democrática. Como toda competencia, las competencias ciudadanas se evidencian en la práctica, en lo que las personas hacen.


1. Asertividad

“La asertividad es la habilidad personal que nos permite expresar sentimientos, opiniones y pensamientos, en el momento oportuno, de la forma adecuada y sin negar ni desconsiderar los derechos de los demás.

Las características de la asertividad son:

  • Es una característica de la conducta y no de la persona.
  • Es una característica específica a la persona y a la situación, no es universal.
  • Debe contemplarse en el contexto cultural del individuo, así como en términos de otras variables situacionales.
  • Está basada en la capacidad de un individuo de escoger libremente su acción.
  • Es una característica de la conducta socialmente efectiva.

Como estrategia y estilo de comunicación, la asertividad se diferencia y se sitúa en un punto intermedio entre la agresividad y la pasividad. Se define como un comportamiento maduro en el cual la persona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que expresa sus convicciones y defiende sus derechos”. (Universidad de Cádiz, s.f.)

Esta se basa en buscar el momento correcto, en el lugar correcto y el espacio correcto, para decir las cosas, en no apresurarnos al hablar, en ser coherente y en jamás ofender a los demás.

Se desarrolla así:

  • “Expresar sentimientos y deseos positivos y negativos de una forma eficaz, sin negar o menospreciar los derechos de los demás y sin crear o sentir vergüenza.
  • Discriminar entre la aserción, la agresión y la pasividad.
  • Discriminar las ocasiones en que la expresión personal es importante y adecuada.
  • Defenderse, sin agresión o pasividad, frente a la conducta poco cooperadora, apropiada o razonable de los demás”. (National Business School, s.f.).

La habilidad de ser asertivo proporciona dos importantes beneficios:

  • “Incrementa el auto respeto, la satisfacción y aumenta la seguridad en sí mismo.
  • Mejora la posición social, la aceptación y el respeto de los demás.” (Behrensen, 2009).

Veamos algunas características de la asertividad:

  • “Como toda habilidad, la asertividad no es un término dicotómico (todo - nada), sino que la conducta puede resultar más o menos asertiva. Es decir, puede conseguir en mayor o menor medida los objetivos señalados anteriormente.
  • La asertividad no es una característica de personalidad aunque pueda estar relacionada con determinadas formas de la misma. Por tanto, una persona puede mostrarse más asertiva en determinadas situaciones y menos en otras. Este sería el caso de alguien que cuando expresa una opinión contraria o se muestra en desacuerdo ante su pareja, suele hacerlo de forma asertiva.

En cambio, ante su jefe suele inhibirse o bien, se siente incómodo o provoca conflictos cuando lo hace.

  • Todas las habilidades pueden aprenderse con mayor o menor dificultad y en este sentido, la asertividad no es diferente. Así que una persona que suele ser poco asertiva en su interacción con personas del sexo contrario y de edad similar, puede llegar a serlo más mediante el entrenamiento correspondiente.” (Mora, 2007)


2. Inteligencia Emocional

“En 1995, Daniel Goleman define la inteligencia emocional como una forma de interactuar con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos, y engloba habilidades tales como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía, la agilidad mental. Ellas configuran rasgos de carácter como la autodisciplina, la compasión o el altruismo, que resultan indispensables para una buena y creativa adaptación social”. (REME, 1997).

“Cuando hablamos de inteligencia emocional, hablamos de la capacidad del individuo para identificar su propio estado emocional y gestionarlo de forma adecuada. Esta habilidad repercute de forma muy positiva sobre las personas que la poseen, pues les permite entender y controlar sus impulsos, facilitando las relaciones comunicativas con los demás.

Según Goleman, la inteligencia emocional se puede organizar en torno a cinco capacidades:

  • Conocer emociones y sentimientos
  • Aprender a manejarlas
  • Aprender a crear motivaciones propias
  • Aprender a reconocerlas en los demás
  • Aprender a gestionar las relaciones


3. El autoconcepto o conocimiento de sí mismo

 “El autoconcepto, no es otra cosa que el conjunto de ideas o creencias que tengo acerca de mí mismo. Dicho en otras palabras es la percepción que tienes de cómo eres, o lo que crees saber acerca de ti mismo.

Como crees que eres incluyendo en ello, las habilidades, capacidades y destrezas que creo que tienes para enfrentarme al mundo, tu entorno y tu vida, o a las limitaciones que piensas que tienes para hacerlo.

El autoconcepto se forma con base en:

Nuestras experiencias pasadas, en como actuamos y reaccionamos ante ellas, de tal forma que poco a poco vamos adoptando en nuestro comportamiento aquellas estrategias que nos funcionaron en situaciones pasadas y que las asumimos como efectivas.

  • Autocrítica
  • Autojuicio
  • Ansiedad
  • Baja
  • autoestima
  • Pensamientos
  • negativos

Nuestro esquema corporal, que es la imagen que tenemos acerca de nuestro cuerpo, o lo que pensamos o no acerca de él.

Del conjunto de habilidades, capacidades y destrezas que tenemos de la valoración que hacen los demás acerca de nosotros mismos, es decir, el feedback, que recibimos de nuestro entorno, que empieza en las edades tempranas de nuestra infancia, y que continúa a lo largo de nuestra vida, en nuestro ambiente familiar, social y laboral.

El autoconcepto y la autoestima están estrechamente unidos, como lo hemos visto anteriormente, el autoconcepto hace referencia al conocimiento que tengo de mí mismo y el segundo hace referencia a los sentimientos que me generan ese autoconocimiento.

Cuando el autoconcepto y la autoestima son positivos, Tu forma de desenvolverte a nivel personal, social, laboral y a nivel de pareja es adecuada, te valoras lo suficiente y eres capaz de enfrentar los retos que se te presentan, con las herramientas que has adquirido, buscando una solución al conflicto que tienes.

Cuando por el contrario, el autoconcepto y la autoestima son bajas, o están basadas en las limitaciones, en vez de en las habilidades y capacidades que tienes, puedes verte en situaciones donde te siento incapaz de enfrentar las dificultades y los problemas.

Puede generar depresión, ansiedad, y dificultades de relación tanto a nivel personal como laboral, social y de pareja. La opinión y los sentimientos que tenemos acerca de nosotros mismos, y nuestro comportamiento, pueden cambiar.

El ser humano está en continua adaptación y así como hemos aprendido a valorarnos y querernos poco, podemos aprender lo contrario, y disfrutar de las  oportunidades que ello nos daría, con la ventaja de lograr sentirnos mejor con nosotros mismos y desenvolvernos en nuestro entorno.

Si el concepto que tienes acerca de ti mismo, y los sentimientos que esto despierta en ti, son limitantes, necesitarás cambiarlos, y trabajar sobre ello.

Puesto que solo son la suma de creencias o ideas que pensamos que son verdaderas, y que se han formado en nosotros como un conjunto de experiencias pasadas que pudieron llegar a ser limitantes en un momento dado y que con los años, las hemos asumido, como verdades absolutas y reales acerca de nosotros mismos, negándonos en ocasiones incluso la posibilidad de ver otras alternativas.” (Ohana, s.f.)


4. Resiliencia

“La Resiliencia es la capacidad de una persona o de un sistema social de vivir bien y desarrollarse positivamente a pesar de las condiciones de vida difíciles, y esto de maneras socialmente aceptables.” (Vanistendael, 1996).

Baja Resiliencia. Puede estar sufriendo algún efecto negativo del estrés y sería aconsejable que buscara recursos que le ayudaran a afrontarlo más eficazmente. Podría estar sufriendo dolores de cabeza, insomnio o sueño excesivo, irritabilidad, dificultades para concentrarse, depresión, ansiedad, incapacidad para conciliar trabajo y vida privada e indecisión.

Nivel regular de Resiliencia. Puede estar padeciendo estrés crónico, dependiendo de su capacidad para lidiar correctamente con los cambios de su vida. Sería positivo que aprendiera a afrontar mejor los cambios y a minimizar los efectos adversos del estrés.

Resiliencia moderada. Posee un nivel normal de Resiliencia, pero aún puede experimentar efectos negativos. Si está viviendo muchos cambios vitales, sería conveniente que añadiera más recursos a su poder personal.

Alta Resiliencia. Disfruta de un alto grado de Resiliencia al estrés y probablemente es muy eficaz al enfrentarse a las adversidades, los desafíos y los cambios que se le presenten.” (Larraburu, s.f.)


5. Motivación y Auto – Aprendizaje

“La motivación incluye los estímulos que mueven a la persona a realizar determinadas acciones y persistir en ellas para su culminación. Este término está relacionado con el de voluntad y el del interés. La motivación, en pocas palabras, es la Voluntad para hacer un esfuerzo, por alcanzar las metas de la organización, condicionado por la capacidad del esfuerzo para satisfacer alguna necesidad personal.” (Manzano, 2009)

“El auto-aprendizaje es la capacidad de tomar el control y hacerse responsable de la forma en que adquiere su conocimiento. Al adquirir la conciencia del auto-aprendizaje se desarrollan cuatro habilidades:

  • Desarrollo de competencias y actitudes idóneas para el estudio
  • Desarrollo de aprendizaje activo
  • Aprovechamiento de los recursos didácticos
  • Autoevaluación y seguimiento del auto-aprendizaje


7. Riesgo Psicosocial

“‘Se dice que hay riesgo en una situación cuando la previsibilidad es deficiente y hay amenaza para el que se encuentra en tal situación’ (Dorsch, 2002:708).

“Los riesgos sociales son aquellos factores que van a llevar al individuo a romper con su salud mental, desencadenando en este conductas desviadas y anormales que afectaran a la persona misma y a la sociedad.

Los riesgos sociales se ven originados por el constante desarrollo de nuestra sociedad, afectando el área psicológica, socioeconómica, biológica y social de los individuos.

Tipología

1. Ausencia de cobertura específica: si está cubierto o no la situación de salud o enfermedad, esto es, sistema previsional de salud.

2. Problemas económicos laborales. Económicos: ingreso per cápita. Laboral: si trabajo o no, y donde trabaja (riesgo laboral)

Estos 2 primeros son significativos.

3. Nivel educación – conocimientos específicos: cuánto saben de salud bucal.

4. Problemas de vivienda e infraestructura sanitaria.

5. Conflictos familiares – estilos de vida: puede llevar a una buena o mala calidad de vida.


Factores de riesgo social

Se agrupan en 5 categorías. En las 2 primeras hay relaciones estadísticamente significativas. Entre las siguientes se encontraron asociaciones.

1. Previsión: Isapre, Fonasa o Indigente.

2. Ingreso.

3. Vivienda: en buenas o malas condiciones, propia o arrendada, condiciones sanitarias, agua potable, luz, gas, sistema de alcantarillado.

4. Nivel de escolaridad: enseñanza media completa o incompleta.

5. Estilos de vida: hábitos alimentarios, consumo de drogas legales (tabaco y alcohol) e ilegales; sedentarismo, estrés.” (Arriagada, s.f.).

Terminamos

Hasta aquí va una de las buenas tareas que hemos compartido contigo.

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