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COMUNICACION ASERTIVA

COMUNICACION ASERTIVA

Conducta asertiva, Derechos Asertivos

COMUNICACIÓN ASERTIVA

El significado de la palabra asertivo, de aserto, proviene del latín assertus y quiere decir “afirmación de la certeza de una cosa” (Recuperado el día 24 de diciembre de 2012, de http://es.wikipedia.org/wiki/Asertividad). Partiendo de esta premisa, la asertividad enmarca una serie de situaciones que le permiten mostrar al individuo, una conducta propia frente a cada uno de sus comportamientos dentro de un proceso de comunicación armónico.

La falta de asertividad puede ser una causa de conflictos que se origina en el círculo de las relaciones interpersonales del individuo, llámese este familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo o ciudadanía en general.

En un conflicto es interesante ver cómo algunas personas ocultan la verdad absoluta de las cosas, la cual es causante de muchas diferencias y discordias y teje un entramado para mostrar su parte de víctima o de dictador de normas, ya sea dentro de un estado, a través del manejo de las políticas o de las pequeñas sociedades llamadas empresas.

La situación anterior ocasiona una serie de hechos repetidos, uno detrás del otro, llevando a las empresas o países al caos y la ruina, en el afán de imitar patrones de conducta que pocos resultados benéficos le generan a los procesos.

El ambiente laboral, presenta cada día una innumerable variedad de retos e interacciones sociales, la asertividad es la herramienta básica del siglo XXI, que nos permitirá enfrentarnos a las diversas situaciones que se presentan en los trabajos. La asertividad como tal no es más que la presentación de manera respetuosa y justa de nuestros derechos, sentimientos e ideas ante los demás, dejando clara nuestra posición de manera concisa y no olvidando el papel que nos corresponde dentro del esquema laboral.( Cardona. 2006)

La persona asertiva es aquella que (Díaz de Quijano, 2003):

  • No se comporta de manera agresiva con los demás.
  • Lleva a la práctica sus decisiones, aunque para ello tenga que soportar las presiones y agresiones de los demás.
  • No huye o cede ante los demás para evitar conflictos.
  • Es capaz de aceptar que comete errores, sin sentirse por ello "culpable" o digna de ser rechazada.
  • No se siente obligada a dar excusas, razones o explicaciones de por qué quiere lo que quiere, sobre todo a personas que no tienen autoridad legítima sobre ella. Incluso a estas últimas, no da más explicaciones que las requeridas por el rol que ocupa cada una.
  • Distingue claramente entre lo que los demás le dicen acerca de ella misma o de sus puntos de vista, y las "etiquetas" (mala, tonta, egoísta, ignorante, etc.) que, de forma arbitraria, aquellas añaden a la expresión de sus juicios.
  • Es capaz de solicitar información sobre su propia conducta negativa, en relación con otras personas, hasta conseguir que aquellas expresen cuál es la cuestión del conflicto.

CONDUCTA ASERTIVA

La conducta asertiva es el comportamiento del individuo frente a las distintas situaciones producidas en la vida diaria que se forman a través de la suma de las experiencias de las relaciones interpersonales, que permiten construir unos modelos de pensamientos y respuestas racionales y objetivas dentro del marco de los derechos que le corresponden a cada uno de los seres humanos que se conducen dentro de las normas de la sociedad, con justicia, equidad e igualdad.

Es una capacidad a decir sin miedo lo que se siente teniendo en cuenta cómo hacerlo y por qué, analizando la situación y llevando a cabo la mejor reacción ante el problema la cual dará satisfacción tanto al individuo, como a los que participan en el hecho. La conducta asertiva es una forma de expresar nuestros derechos ante los demás.

También, nos ayuda a tener la capacidad de pedir o más bien negociar de forma correcta con los que nos rodean, negociación basada en lo que deseamos transmitir de la manera más adecuada y respetuosa sin necesidad de ser tímido o agresivo a la hora de hablar.

3. DERECHOS ASERTIVOS (Meraz Ríos, P. 2006)

El principal derecho asertivo con el que cuenta una persona es el saber decir NO, generalmente da pena utilizar esta expresión para no lastimar al otro, pero esta aceptación repercute en el interior de la persona y después de haber sucedido el hecho empieza a recriminarse del por qué no dijo No.

Es posible, que por las ganas de complacer a los demás, aún en contra de los propios deseos se les permitan cosas que en el interior molestan y no se está de acuerdo con determinadas situaciones. Quizás, es porque no se está preparado para ello y se desconozca la manera en que se pueda actuar de manera diferente y que le permita sentirse satisfecho con sus actuaciones a pesar del malestar que pueda sentir la otra persona.

La solución es muy sencilla, hay que modificar los pensamientos, analizar siempre lo que se le escucha a los demás, no dar la sensación de confiar plenamente en el otro, hay que discernir y este es un Don que lo otorga el Espíritu Santo, la capacidad de discernimiento, para aquellas personas que son creyentes. De lo contrario, se puede trabajar interiormente, estando conscientes de todas las situaciones de la vida cotidiana para empezar a actuar, respetando al otro, sin ser sumiso ni agresivo. Hay un dicho que dice que mejor es ponerse rojo un día que 100 veces colorado.

Hay que apartar el miedo y el estrés y estar siempre preparados para afrontar las situaciones y defender los derechos individuales.

Nuestros Derechos Asertivos. (Autor: J.C. Vicente)

  • A ser tratados con respeto y dignidad.
  • A equivocarnos y ser responsables de nuestros errores.
  • A tener nuestras propias opiniones y valores.
  • A tener nuestras propias necesidades, y que sean tan importantes como las de los demás.
  • A experimentar y expresar los propios sentimientos, así como a ser sus únicos jueces.
  • A cambiar de opinión, idea o línea de acción.
  • A protestar cuando se nos trata injustamente.
  • A intentar cambiar lo que no nos satisface.
  • A detenernos y pensar antes de actuar.
  • A pedir lo que queremos.
  • A hacer menos de lo que humanamente somos capaces de hacer.
  • A ser independientes.
  • A decidir qué hacer con nuestro propio cuerpo, tiempo y propiedad.
  • A sentir y expresar el dolor.
  • A ignorar los consejos.
  • A rechazar peticiones sin sentirnos culpables o egoístas.
  • A estar solos aun cuando deseen nuestra compañía.
  • A no justificarse ante los demás.
  • A no responsabilizarse de los problemas de otros.
  • A no anticiparse a las necesidades y deseos de los demás.
  • A no estar pendiente de la buena voluntad de los demás.
  • A elegir entre responder o no hacerlo.
  • A hablar sobre el problema con la persona involucrada y aclararlo, en casos límite en que los derechos de cada uno no están del todo claros.
  • A hacer cualquier cosa mientras no viole los derechos de otra persona.
  • A escoger no comportarse de forma asertiva o socialmente hábil.

LA ASERTIVIDAD EN LA VIDA LABORAL

Esto si representa un verdadero problema en las empresas. Ser asertivo y mantener la cordura, la tranquilidad y la paciencia en el trabajo es todo un arte. ¿Cuántas veces, no le ha provocado a la persona dentro de la empresa tomar a un contrario por la cabeza y hacérsela girar cuantas veces sea necesario hasta hacerle entender su posición y obtener el respeto que se merece? Pero este no es un comportamiento asertivo ni inteligente. El trabajador debe aprender a desarrollar la asertividad en su vida laboral, de manera individual, buscando ayuda o mediante capacitaciones y terapias grupales organizadas por la empresa.

Ahora, aquí entramos en materia, la influencia de la asertividad sobre el desempeño laboral del individuo; la vida laboral es una compleja maraña de interacciones interpersonales y sociales de todo tipo, desde la relación con los subordinados, los compañeros de equipos de trabajo, los jefes y hasta los clientes, se crea un espiral de relaciones sociales en el cual el individuo está expuesto a diferentes retos, dependiendo de su labor, nivel social, posición o desempeño en una empresa o negocio dado.

Ser asertivo laboralmente es algo que da ventaja a ciertos individuos sobre los otros que no lo son, el simple hecho de saber cómo y cuándo pedir las cosas (como un aumento, o ascenso), da ventaja en la vida laboral; pero no sólo se trata de pedir para sí mismos también, el hecho de saber decir sí o no, tanto a nuestros compañeros, jefes o clientes es una habilidad que no se obtiene de la noche a la mañana.

La experiencia laboral es importante en cierta medida para adquirir la  confianza para enfrentar los retos laborales, pero ante todo las bases que se adquieren desde nuestra formación son aún más determinantes en nuestro desempeño no sólo personal sino laboralmente hablando.

La conducta asertiva propia en el trabajo le permite a la persona comunicarse de manera adecuada y precisa, con seguridad, utilizando un lenguaje que no deja lugar para la más mínima provocación o transmisión de una imagen sumisa. Cuando el diálogo se presenta de esta forma, una persona asimila de forma precisa lo que requiere la otra y le brindará el apoyo y las soluciones para los temas planteados. Esto se resuelve positivamente porque la persona asertiva sabe cómo tratar a los compañeros y jefes en el trabajo, otorgándoles el respeto que ellos merecen y esperando recibir el mismo trato. Cuando en una empresa se habla con asertividad, se aseguran los procesos internos y externos y esto refleja un buen ambiente de trabajo, favoreciendo su productividad.

Ser asertivo en la empresa puede traer consigo beneficios como los reconocimientos a la labor prestada, un aumento de salario o ganar incentivos laborales como premios, viajes, obsequios, al contribuir al mantenimiento de las buenas relaciones laborales.

En ninguna situación se recomienda actuar de una forma que viole los derechos de las otras personas, no es recomendable mentir ni engañar para obtener beneficios personales perjudicando a los otros porque se está sembrando cizaña, generando resentimientos, conflictos y creando un mal clima organizacional. Generalmente estas actitudes son muy negativas y pueden perjudicar a alguien hasta el punto de hacerlo perder su trabajo o el aprecio de los demás. Muchos trabajadores han terminado hospitalizados a causa de estas situaciones.

Ser asertivo es saber llegarle a la gente, tratando a cada quien con el respeto que se merece y aplicando la intuición sobre la personalidad de los demás para saber exactamente cómo tratarlos y poder recibir lo que se espera en las situaciones determinadas, en el instante preciso y con el lenguaje adecuado.

Terminamos

Hasta aquí va una de las buenas tareas que hemos compartido contigo.

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